Datos en hojas de cálculo
Los informes de operadoras móviles llegaban en formato no consultable. Cada análisis requería procesar manualmente decenas de ficheros.
Análisis riguroso de cómo se mueve el visitante por la ciudad: qué zonas concentran la actividad, cómo se conectan los puntos de interés, qué horarios y temporadas presentan mayor presión. Una base de datos integrada y consultable que alimenta los servicios al turista y al sector profesional.
Hoy sabemos cuántos viajeros recibe Sevilla, cuántas pernoctaciones genera y a qué hoteles van. Pero apenas sabemos cómo se mueven una vez aquí: qué itinerarios siguen, qué barrios visitan, cuánto tiempo pasan en cada zona, qué los desvía de los puntos saturados, qué los hace volver. Esa es la materia prima de todo lo demás: planificar la ciudad, diseñar productos turísticos, anticipar la presión, ofrecer alternativas. Medir los flujos es la base.
La información sobre movilidad turística llegaba a Sevilla en ficheros .xls esporádicos que las operadoras móviles entregaban periódicamente. Útiles para informes, pero imposibles de explotar de forma continua ni integrar con el resto del sistema de inteligencia turística.
Los informes de operadoras móviles llegaban en formato no consultable. Cada análisis requería procesar manualmente decenas de ficheros.
Cada destino describía los flujos con sus propios códigos. Imposible comparar el comportamiento del visitante en Sevilla con el de Málaga o Valencia.
La ciudad ofrece patrimonio fuera del casco antiguo —Triana, Macarena, San Bernardo— pero faltaba evidencia de cómo y cuándo se descubre.
Transformamos los datos crudos de movilidad en información estructurada, comparable y accesible — tanto para el gestor municipal como para el sector profesional y, sobre todo, para alimentar los servicios que recibe el visitante en su viaje.
Sustituimos los ficheros sueltos por una base de datos consultable de forma continua, que se actualiza con la información de operadoras móviles, sensórica urbana y plataformas digitales del destino. Lo que antes requería horas de procesamiento se consulta en segundos.
Traducimos los datos sevillanos al lenguaje común de SEGITTUR, de modo que la información sobre flujos en Sevilla se pueda comparar con la de Málaga o Valencia. Sevilla pasa a aportar al Espacio de Datos de Turismo del Estado.
Cruzamos la información de movilidad con la de eventos, clima, oferta cultural y temporada para identificar patrones reales del visitante: por dónde entra, cómo se distribuye, cuánto tiempo dedica a cada zona, cómo varía según el perfil del viajero y la época del año.
El conocimiento de los flujos alimenta directamente el planificador de rutas, el asistente inteligente del viaje y los cuadros de mando del sector profesional. La información se devuelve como servicio, no se queda en un informe.
Itinerarios personalizados que te llevan más allá del casco antiguo, hacia Triana, Macarena, San Bernardo o la Sevilla del 29.
Recomendaciones de cuándo visitar cada lugar según tus intereses y la presión turística esperada.
Información sobre conexiones entre puntos de interés que las guías tradicionales no cubren.
Asistente inteligente del viaje que se adapta a tu ritmo y a la realidad de la ciudad.
Datos sobre el comportamiento real del visitante — no encuestas — para diseñar productos y campañas.
Identificación de zonas con potencial infraexplotado donde abrir nuevos negocios o reforzar la oferta.
Información comparativa con otros destinos PID para benchmarking y posicionamiento.
Datos para optimizar horarios, eventos y rutas comerciales según los flujos reales.
El modelo de medición de la movilidad turística se desarrolla en colaboración con otros destinos PID. El objetivo no es solo conocer Sevilla, sino sentar las bases para que cualquier ciudad de la red pueda hacer lo mismo y comparar resultados con criterios homogéneos.
Alineación con la ontología nacional PID